Durante el día de ayer, la Hermandad celebró su tradicional jornada de convivencia de fin de curso en la sierra, gracias a la generosidad del Tesorero Pedro Mateos, quien ofreció su casa para el evento. La jornada estuvo marcada por un ambiente de fraternidad y alegría, con actividades que fomentaron la unión entre los miembros de la Hermandad.
El día comenzó con momentos de convivencia y juegos, aunque la actividad más destacada fue la celebración de la eucaristía, presidida por el P. Aniano, Consiliario de la Hermandad. Con la celebración de la eucaristía se puso de relieve que la Hermandad tiene su fundamento en Jesús Eucaristía. Posteriormente, se llevó a cabo una comida comunitaria en la que cada asistente aportó un algo.
Esta convivencia, que se realiza anualmente como actividad de fin de curso, continúa consolidándose, siendo muy apreciada por todos los hermanos cofrades, creando un momento de unión entre los hermanos de la Hermandad.